sábado, 18 de octubre de 2014

1 comentario:

  1. Excelente trabajo ambos. Vivimos en una sociedad individualista, narcisista y egoísta. La sociedad de "me importo sólo yo", y para poder sobrellevarlo o justificarlo, recurro a las técnicas de los libros y seminarios de autoayuda, que lo único que hacen es enseñarnos a no involucrarnos y mirar nuestro ombligo como el centro del universo. Ojo que esta actitud a los gobiernos les conviene. Un pueblo que no piensa, que no se cuestiona que no exige cambios sociales es un pueblo dormido. Vivimos la era de los "pende" viejos en donde la mamá quiere ponerse los pantalones de las hijas y en donde los hombres maduros se fijan en chicas de 20, Es la sociedad de la eterna juventud y de si sos viejo, estás muerto, no servís para nada y no me aportás nada. En sociedades como la Antigua Grecia se veneraba al ancano como fuente de sabiduría. En las tribus de la antigüedad el brujo era la persona más vieja y a la que se le consultaba por decisiones políticas y sociales, como un conflicto con otra aldea, o por enfermedades. Hoy por hoy se da el hecho de que el abuelo sabe menos que el nieto. antes el abuelo enseñaba cosas al abuelo. Ahora el nieto sabe más de informática y tecnología y el abuelo quedó atrás muchas veces no pudiendo compartir. Conozco el caso de unos nietos que no quieren ir a la casa de sus abuelos porque se aburren porque este no tiene computadora. Creo que mientras la gente se preocupe de su apariencia física, el estado tendrá seres manipulables.

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